1- Come algo saludable a media mañana para evitar llegar al restaurante con excesiva hambre
2- El agua es siempre la mejor opción
3- Elige antes que el resto de comensales para evitar la tentación si ellos piden algo poco saludable
4- Si puedes, comparte con alguien los entrantes
5- “Menos es más”. Elige platos simples que no contengan demasiados alimentos diferentes
6- Pregunta si los platos llevan algo de acompañamiento, y de ser así, asegúrate de que esos son saludables
7- No añadas sal ni salsas a los platos. Tal y como vienen hay que tomarlos.
8- No es imprescindible terminar el plato si uno no tiene más hambre. Solemos hacerlo para no tirar comida, pero hoy en día es muy habitual pedir que preparen para llevar lo que ha sobrado
9- Los postres es mejor evitarlos o al menos compartirlos.
10- Opta pescados y carnes blancas y elige alimentos elaborados al horno y a la plancha