En plataformas como X, usuarios han difundido mensajes que cuestionan el calentamiento global, señalando que marzo ha sido uno de los meses más lluviosos de la historia reciente. "El cambio climático consistía en inviernos cálidos y secos, pero hemos tenido el marzo más lluvioso de la historia, dejen de engañar a la gente", señala una publicación viral.

No obstante, datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) confirman que, aunque marzo ha sido uno de los meses más húmedos registrados, esto no contradice las previsiones científicas. "El cambio climático es un fenómeno global y a largo plazo y por ello no se pueden sacar conclusiones a partir de un dato aislado", explicó Rubén del Campo, portavoz de de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

Los expertos señalan que el calentamiento global no solo implica un aumento general de las temperaturas, sino también cambios en los patrones de precipitación, con periodos más secos y eventos de lluvia más extremos. Ernesto Rodríguez Camino, presidente de la Asociación Meteorológica Española (AME), subraya que "el cambio climático conlleva cambios en el patrón de precipitaciones, con más lluvias torrenciales y sequías más largas".

El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) ha advertido que la cuenca del Mediterráneo está experimentando un proceso creciente de aridez debido al aumento de las temperaturas, lo que favorece la intensificación de fenómenos extremos.

Además, los estudios climáticos recientes confirman que 2024 fue el año más cálido registrado, superando en 1,5 ºC las temperaturas de la era preindustrial, según datos del proyecto europeo Copérnico. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) también ha señalado que la temperatura global continúa en ascenso, impulsada principalmente por la actividad humana.

En definitiva, aunque las lluvias de marzo han batido récords, la comunidad científica insiste en que esto no desacredita el cambio climático, sino que forma parte de sus efectos previstos: fenómenos meteorológicos más extremos y una alteración de los ciclos climáticos naturales.